Enclavada en un entorno verde, la comuna de Rouville debe su nombre a la historia, derivado de Raoulville, probablemente en homenaje a uno de los cinco condes de Crépy que llevaban el apellido Raoul. Este vínculo feudal ilustra la antigüedad del pueblo, cuyas tierras fueron propiedad de la Abadía de Parc-aux-Dames. En 1758, surgió una disputa entre las monjas y los habitantes, testimonio de una época en la que el poder espiritual chocaba con la realidad rural, pero las consecuencias de estas tensiones siguen siendo desconocidas.

La Iglesia de Saint-Fuscien, con su singular coro y ábside de la década de 1530, se distingue por su arquitectura atípica. La nave, cuya fecha y motivos de demolición se desconocen, ya no existe, lo que le da al edificio un sorprendente aspecto exterior, más propio de una capilla que de una iglesia parroquial.

A las afueras del pueblo, el Bois du Roi ofrece un entorno natural de gran belleza: un claro de arena, enormes bloques de arenisca y un lugar ideal para un picnic familiar dominical. Dentro de este bosque, destaca la Pierre Glissoire. Es una enorme piedra lisa e inclinada que evoca un tobogán natural. Según una leyenda local, en las noches de luna llena, se convierte en escenario de festividades para hadas y espíritus del bosque, ofreciendo un espectáculo mágico a los pocos testigos de estos momentos mágicos.

Los aficionados al senderismo apreciarán el pequeño sendero al norte del pueblo, que conduce a Crépy-en-Valois, a través de los campos, ofreciendo un hermoso paseo rural. Este sendero también conduce a la Vía Verde del País de Valois, que atraviesa todo el sureste del territorio hasta Mareuil-sur-Ourcq, facilitando el acceso en modo suave.

El patrimonio militar no se olvida, con la presencia de un fortín de la Línea Chauvineau, vestigio discreto de un pasado más reciente.

En el corazón del pueblo, aún quedan algunos recuerdos de la vida cotidiana de antaño: un antiguo abrevadero y una bomba de pozo adornada con un elegante caño. El lavadero, por su parte, ha desaparecido, pero estos elementos aún evocan la vida rural de antaño.